martes, 12 de septiembre de 2023

Y TÚ, ¿QUÉ TIPO DE ALUMNO ERES?



¿Te enojas a menudo o pierdes el control de tus emociones durante las clases? ¿Terminas discutiendo con tus profesores o rechazando sus reglas y peticiones con regularidad? ¿Te fastidias fácilmente por los comentarios de tus compañeros o profesores, incluso si no van dirigidos específicamente a ti?


Esto podría ser una señal de que estés teniendo problemas de comportamiento, y es probable que algo pueda estar influyendo en tu conducta en el aula por lo que es fundamental que prestes atención.


Durante la etapa escolar no solo se espera que un individuo adquiera conocimientos académicos, sino que también desarrolle habilidades sociales. Sin embargo, para algunos estudiantes, este periodo puede presentar retos significativos debido a dificultades de comportamiento que pueden tener un impacto en su rendimiento y comprensión.


Si te encuentras experimentando algunos de los siguientes síntomas de manera constante durante tus clases, es importante que prestas atención y consideres la posibilidad de que puedas tener un trastorno de comportamiento: 

  • Enojo frecuente o pérdida de los estribos durante tus clases, 

  • Discusiones a menudo con maestros o negativa a cumplir reglas,

  • Resentimiento hacia ciertos temas o actividades en clases,

  • Sensibilidad excesiva a los comentarios,

  • Atribuir constantemente los,bajos resultados a la falta de responsabilidad de los demás o a la carencia de condiciones.

  • Baja resistencia a la frustración.

  • Autodefinirse como independiente, incomprendido, víctima o rebelde.


Debemos considerar que estas conductas pueden manifestarse no sólo en los niveles de educación básica, sino también a nivel universitario o incluso durante su desarrollo profesional. Si bien estos trastornos de comportamiento son más comunes en la infancia y la adolescencia, algunas personas pueden experimentar problemas similares durante otras etapas de su vida de adultez temprana.


Según el  Centro para el Control y Prevención de Enfermedades, se estima que el trastorno de oposición desafiante (TOD) afecta entre el 5 y el 15 % de la población escolar. Sin embargo, buena parte de los casos no se diagnostican, con lo que es muy común alcanzar los 20, 30, 40 años evidenciando un comportamiento tan adverso como conflictivo.


En el ámbito universitario, los estudiantes están experimentando nuevas presiones académicas, desarrollan nuevas formas de independencia y se están adaptando a diferentes y más altas responsabilidades, lo que puede manifestar o agravar estos problemas de conducta .


Si no se detecta o se hace algo a tiempo, estas prácticas pueden llevarse hasta un entorno profesional, y afectar gravemente las relaciones laborales, el desempeño en el trabajo y la capacidad de un individuo para avanzar en su carrera, teniendo consecuencias negativas en el lugar de trabajo.


Los problemas de actitud pueden tener un impacto significativo en el rendimiento académico de un estudiante y en su capacidad para comprender o retener la información. Sus causas pueden ser de muy diferentes índole. Existen las que van desde factores genéticos y biológicos hasta experiencias traumáticas o problemas de salud mental que no se han detectado o diagnosticado. Es fundamental recordar que aunque estos problemas pueden ser también un reflejo de una falta de disciplina por parte de los padres, los tutores o las figuras de autoridad durante el desarrollo del individuo, no son necesariamente determinantes. Así mismo, la ansiedad, depresión, la falta de autoestima, estrés, déficit de atención o la falta de compromiso son a su vez, posibles causas y efectos de los trastornos de la conducta.


Si te identificas con varios de los síntomas mencionados y sientes que tu comportamiento está afectando negativamente tu experiencia escolar, es importante buscar ayuda y apoyo. Los problemas de comportamiento en el entorno escolar son un desafío para muchos estudiantes, pero es importante, antes que nada, reconocer que existen recursos y profesionales disponibles para brindarte apoyo y orientación. Hablar con tu tutor, un consejero escolar, un psicólogo o un terapeuta puede ser el primer paso para comprender estas circunstancias.


Abordar estos problemas puede marcar la diferencia en tu rendimiento académico y en tu bienestar general. Recuerda que no estás solo en este proceso y que hay personas dispuestas a ayudarte a superar estos desafíos.



FUENTES:

Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (2023) Problemas de comportamiento o conducta. Recuperado de: https://www.cdc.gov/childrensmentalhealth/spanish/behavior.html 

Sabater Valeria (2021) Trastorno de oposición desafiante en adultos (TOD): síntomas y tratamiento. Recuperado de: https://lamenteesmaravillosa.com/trastorno-oposicion-desafiante-en-adultos-tod/ 

Zuñiga Mónica (2017) La conducta del estudiante dentro del aula en el nivel superior. [trabajo de tesis] Perú: USAM.

lunes, 4 de septiembre de 2023

SER REAL, NO PERFECTO


El fenómeno social de La Casa de los Famosos México


La televisión, como medio de comunicación en constante evolución, ha sido objeto de intensos debates y predicciones por parte de expertos que oscilan entre visiones  meramente anecdóticas, otras apocalípticas y algunas más sobre reflexiones morales acerca del futuro y la calidad de sus productos. Estas perspectivas, a menudo polarizadas, ofrecen un vistazo a los desafíos y oportunidades que enfrenta la industria televisiva en la era digital.


El impacto provocado por ‘La Casa de los Famosos’ es un fenómeno que ha superado las fronteras de la pantalla para convertirse en un fenómeno de estudio para varias disciplinas. Con millones de televidentes que lo sintonizaron diariamente, este programa ha trascendido la categoría de entretenimiento para establecerse como una parte integral de la cultura popular mexicana. La psicología, la sociología, la comunicación y varias especialidades más, deben tomar seriamente el análisis y discusión que está emisión ha provocado.


La visión apocalíptica sugiere que la televisión está en peligro de volverse obsoleta en un mundo dominado por las plataformas de streaming, las redes sociales y el contenido a la carta. Los críticos de esta perspectiva argumentan que la programación tradicional está siendo reemplazada por formatos más interactivos y personalizados, lo que podría llevar a una disminución de la calidad y la diversidad de los contenidos televisivos. Esta visión tiende a destacar la desconexión entre las preferencias cambiantes de la audiencia y las estrategias de programación convencionales. ‘La Casa de los Famosos’ demostró precisamente lo contrario.


La sinergia lograda por este fenómeno es digna de atención. El programa aprovecha el formato de reality show para involucrar a las audiencias en las vidas de las celebridades y sus interacciones en la casa. Sin embargo, lo que hace que este programa destaque es su capacidad para nutrir y ser nutrido por las redes sociales y las plataformas digitales. Los espectadores se convierten en participantes activos a través de sus comentarios, discusiones y debates en línea. A su vez, la actividad en redes sociales genera un eco que alimenta la conversación en el programa mismo, creando un círculo virtuoso de interacción. 


Por otro lado, las reflexiones morales sobre el futuro de la televisión cuestionan la calidad y la influencia de los productos televisivos en la sociedad. Se argumenta que la proliferación de contenido sensacionalista, la explotación de la intimidad de las celebridades y la promoción de valores superficiales podrían estar desencadenando un deterioro de la cultura y la ética. Esta perspectiva crítica pone en tela de juicio la responsabilidad de la televisión en la formación de las actitudes y los comportamientos de la audiencia.


El fenómeno del "Team Infierno" en 'La Casa de los Famosos' ha sido innegable y su liderazgo incuestionable. Sin embargo, detrás de esta fachada triunfante se esconde una dinámica compleja que revela las diferentes facetas de personalidad y estrategia de los participantes. Mientras muchos han celebrado su éxito, es importante reconocer que esta victoria ha sido orquestada por individuos que exhibieron rasgos narcisistas, pasivo-agresivos y maquiavélicamente estratégicos.


La combinación de estas características ha demostrado ser efectiva en un ambiente competitivo como el de 'La Casa de los Famosos'. Los líderes del "Team Infierno" han demostrado un alto grado de autoenfoque y ambición, una característica típica del narcisismo. Esta mentalidad puede ser un motor para el éxito, ya que estos individuos tienden a ser altamente motivados y orientados hacia objetivos. Sin embargo, esta determinación puede volverse perjudicial cuando se cruza la línea hacia la manipulación y la explotación de otros para alcanzar sus propias metas.


El componente pasivo-agresivo también ha desempeñado un papel importante en la dinámica del equipo. Esta forma de expresión indirecta puede ser un arma poderosa en un contexto donde las alianzas y los conflictos son moneda corriente. La pasivo-agresividad puede ser especialmente efectiva en la generación de conflictos sutiles que pueden socavar a los adversarios sin que ellos se den cuenta de inmediato. A través de comentarios velados y estrategias encubiertas, los líderes del "Team Infierno" pueden haber desempeñado un papel en la inestabilidad emocional y mental del otro equipo, quienes dicho sea de paso, algunos mostraban signos de ansiedad y personalidad "borderline" (personas que se hallan en la frontera de la estabilidad mental y emocional)


La victoria del "Team Infierno" en 'La Casa de los Famosos' ha puesto de manifiesto una intrigante paradoja cultural: la aparente discrepancia entre los valores modernos de igualdad, anti-bullying y respeto emocional, y la elección de un equipo que ha cuestionado constantemente estos principios. Este contraste invita a una reflexión profunda sobre cómo los valores sociales pueden entrelazarse con las dinámicas de la competencia televisiva.


La lucha por la igualdad y el respeto en la sociedad contemporánea es innegable. Los movimientos a favor de la igualdad de género, la diversidad y la inclusión han logrado avances significativos en la conciencia pública. Del mismo modo, la lucha contra el bullying y la promoción de la salud mental y emocional han ganado un lugar central en la conversación pública y en la educación.


Sin embargo, la victoria del "Team Infierno" pone de manifiesto que la realidad de la televisión y la competencia puede desafiar estas aspiraciones. En un entorno donde el juego, la estrategia y el conflicto son elementos esenciales, es posible que se subestime la influencia de estas dinámicas en las decisiones y preferencias de los espectadores. La televisión es un reflejo de la sociedad, pero también es un escaparate para aspectos más oscuros de la naturaleza humana, como la rivalidad y la manipulación.


Es vital considerar que esta descripción no es una condena de los individuos en el "Team Infierno". La televisión, especialmente en un entorno de competencia como un reality show, puede magnificar ciertos rasgos y comportamientos en función de la presión y la dinámica del juego, y la producción, a sabiendas,  eligió un casting de participantes entre personalidades que podían originar precisamente ese ambiente.


Es innegable que el entretenimiento desempeña un papel central en la televisión y en la vida moderna en general. Los espectadores buscan emociones, intrigas y conexiones emocionales en los programas que siguen. El "Team Infierno" logró captar la atención del público al proyectar una imagen de autenticidad y humanidad que los diferenciaba de las figuras perfectas y a veces inalcanzables que se ven en otros medios. Su enfoque en lo "real" resonó en una audiencia que estaba buscando una conexión más auténtica.


Sin embargo, esta búsqueda de entretenimiento a menudo eclipsa las implicaciones más profundas de lo que se está apoyando. Es posible que el público no haya reflexionado completamente sobre las ramificaciones psicológicas y sociales de respaldar a un equipo que exhibe rasgos como el narcisismo, la pasivo-agresividad y la estrategia maquiavélica. 


La participación en un juego competitivo puede exacerbar estos rasgos y provocar un comportamiento que va en contra de los valores que la sociedad moderna defiende.

En un mundo saturado de información y opciones de entretenimiento, es fácil caer en la trampa de consumir contenido sin reflexionar sobre sus implicaciones. La televisión, aunque destinada a entretener, también tiene el poder de influir en nuestras percepciones, valores y actitudes. La elección de apoyar a ciertos equipos, personajes o narrativas puede tener un impacto más allá de la pantalla, tanto en nuestras opiniones personales como en el diálogo cultural más amplio.

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